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el gobierno debe confiar en el pueblo si quiere  enfrentar el desastre

HACER FRENTE A LA CATÁSTROFE CON EL PUEBLO ORGANIZADO

CENTRO DE ESTUDIOS DEMOCRACIA, INDEPENDENCIA Y SOBERANIACEDIS

Publicado: 2017-03-19

A todo el país:

La enorme gravedad de la crisis que agobia al país, sólo puede solventarse afirmando la unida y la organización del pueblo y de los trabajadores, que no es lo mismo que la falsa e hipócrita “unidad nacional” que nos demanda la clase dominante cuando ve peligrar sus privilegios.

Los inconmensurables daños registrados afectan sobre todo a los peruanos más humildes, a los pobladores de las zonas deprimidas de las ciudades, a las localidades ribereñas y a los núcleos humanos marginales que nunca recibieron ayuda del Estado y que siempre debieron afrontar con realismo y crudeza su propio drama personal o familiar.

EL MALTRATO A LA NATURALEZA ESTÁ EN LA BASE DE LA CATÁSTROFE

Es bueno que se diga, a quienes se quejan de la “crueldad de la naturaleza”; que ella constituye apenas una respuesta al trato cruel inferido por el hombre contra la naturaleza. En el mundo, las explosiones nucleares, la carrera armamentista la contaminación ambiental, el uso desenfrenado de los recursos y la expoliación de suelos; ha sido el común denominador de la sociedad capitalista que hoy hace crisis. Esa misma “línea” aplicada en nuestro país por “programas” neo liberales y por gobiernos saqueadores y corruptos; ha generado el caos urbano, el desorden social, la falta de recursos y la ausencia de una política educativa y de salud, orientadas a la prevención de desastres.

De ese “modelo” de dominación, emergen hoy millones de peruanos que viven en verdaderas condiciones de indigencia; decenas de miles de poblaciones abandonadas, construidas sobre piltrafas: carreteras improvisadas; puentes que se caen; materiales de construcción, que no resisten el menor embate. Es el colapso de un esquema económico y político, que mantiene al país en las tinieblas. En él, las “Defensa Civil” ha sido siempre apenas una entidad burocrática destinada a devorar millones de soles, y no hacer nada para organizar a la población.,

Los gobernantes peruanos de modo general alentaron a las poblaciones a vivir “de cualquier manera”, construir precarias viviendas en la ribera de los ríos, o en los cauces de los mismos; , transitar por caminos mal construidos, y vivir sin recursos para hacer frente a sus necesidades más elementales. En ese marco, la tragedia que hoy se desborda, afecta mucho más a los humildes, que a los poderosos. Y esa, es una verdad que hoy, nadie se atreve a desconocer.

ESTADO FUERTE Y DESARROLLO PLANIFICADO

Durante décadas hemos escuchado la prédica de los “neo liberales”, que nos hablaban de “la libre empresa” y el “libre mercado”; del “nefasto rol” de los controles; y de la necesidad de que el Estado “no se meta” en lo que “no le corresponde”, dejando las manos libres a los explotadores. Hoy, ese “discurso” ha conducido al país al borde de la catástrofe. El común de la gente advierte la importancia de un Estado Fuerte que regule la economía, y planifique la inversión, el desarrollo y el progreso nacional; que ponga limite a la voracidad de los monopolios y que impida la especulación de los acaparadores, que ahora resplandece.

La planificación es un requerimiento fundamental en la vida de los pueblos, y en la construcción de las naciones. Y está en la base de un orden elemental que asegure que los recursos sean usados racionalmente y en beneficio de la población, y no de grupos privilegiados que sólo procuran su Poder.

La crisis ha puesto en el centro del debate, otra vez, el dilema: o agua, o minas; que estuvo en el vértice del interés nacional cuando se analizó el tema de “Conga”. Hoy, es claro que lo fundamental, es proteger el agua, al tiempo de preservar los recursos naturales pera usarlos apropiadamente sin hacer daño a la biodiversidad y al medio ambiente.

En países en los que prima el interés de la sociedad, los retos de la naturaleza, son más controlados. En Cuba, por ejemplo, nadie muere como consecuencia de aluviones, huracanes y ciclones que ocurren anualmente. La sociedad está educada y organizada para protegerse, y lo hace con verdadera responsabilidad. La ciudadanía participa activamente en las tareas, organiza la defensa y protege los recursos del país con entereza y patriotismo, dando un ejemplo a seguir por todos los pueblos de la tierra.

URGE LA ADOPCIÓN DE POLÍTICAS CONCRETAS

Aunque no estemos preparados hoy, como lo están otros pueblos; el urgente que se adopten políticas concretas.

La ciudadanía percibe en el gobierno central lentitud, parsimonia y aún indolencia para atender los urgentes requerimientos de la población. Localidades cercanas como Carapongo y Huachipa, Cerro Camote, Viñas de Media Luna y Xicamarca, sufren de dramático desabastecimiento y abandono. Y otras, como Huarmey, se ven forzadas a hacer pública su indignación ante duras negligencias registradas.

Empresarios como Roque Benavides y Fujimoristas desbocados, como Luz Alcorte, claman cotidianamente exigiendo que “se declare a todo el país en emergencia”, porque saben que, en esa circunstancia, podrán hacer negocios opíparos con la reconstrucción, dado que en una situación de ese tipo, disminuyen severamente los controles en contrataciones y concesiones. Ejemplos como lo ocurrido en Pisco, luego del terremoto del 2007, lo confirman al tiempo que descalifican los “consejos” del cogollo alanista del APRA en tal sentido.

Hay quienes están buscando réditos políticos en la emergencia. El uso de la letra “K” -símbolo partidista de la Mafia- en los envíos, así lo confirma. Otros alientan el caos y difunden rumores malevos por la red, o directamente, para anarquizar aún más la situación. Y hasta hay quienes especulan vilmente con la miseria vendiendo botellones de agua, o alimentos, a precios prohibitivos.

La tragedia ha puesto en evidencia el mezquino mercantilismo de nuestras “autoridades” que, como el alcalde de Lima Luis Castañeda, hicieron sucios “negocios” con recursos públicos. El colapso del puente de la Solidaridad en el Cono Norte de Lima, así lo confirma. Apenas resistió 10 años en tanto que el Puente Balta, levantado en 1869 sigue enhiesto, y en servicio.

Poner en evidencia a estos elementos, no es atentar contra la necesaria “unidad” de los peruanos, sino al contrario, salvaguardarle y protegerla.

HAY QUE VALERSE DE LOS RECURSOS QUE APORTA EL PUEBLO

Es bueno que se comprenda la necesidad de valerse de los recursos que tiene el pueblo, para protegerse.

Nadie sabe más de construcción de carreteras, caminos, puentes o viviendas que los obreros de Construcción Civil y los ingenieros del rubro. Hay que convocarlos a ellos organizarlos y alentar su aporte.

Ningún segmento de la sociedad puede ayudar mejor en las tareas físicas de la solidaridad, que los jóvenes, y en particular los estudiantes Hay que acudir a ellos y alentar su participación en las tareas.

Nadie puede organizar mejor Brigadas Sindicales de Solidaridad, que los Sindicatos y las Centrales Obreras. Hay que valerse de su aporte.

Los profesionales de la salud –médicos y persona para medico- están en óptimas condiciones para trabajar en las tareas de emergencia que se leas asignen. Centenares de ellos han vivido y estudiado en Cuba y otros países en los que han aprendido la profesión y las tareas de la solidaridad. Hay que alentar su acción.

Los ingenieros y los arquitectos pueden aportar mejor que nadie para validar la calidad de las obras que se emprendan. Fueron marginados en el pasado durante el gobierno de García, pero valen hoy con creces,

Eso tan valioso como el aporte patriótico de la Fuerza Armada –que hay que reivindicar y valorar- y la sacrifica da presencia de la policía que cumple su tarea con empeño.

Y como la ayuda de países hermanos que siempre aportaron a la causa de nuestro pueblo. Una vez más, Cuba Socialista, la Venezuela Bolivariana, la Nicaragua Sandinista, el Ecuador Ciudadano, la Bolivia de Evo y el Chile de Bachelet, han llegado con as mano tendida para hacer saber a nuestro pueblo que la causa de América, es una sola.

EN LA LUCHA DEL PUEBLO ANIDA LA VOlUNTAD DE LA VICTORIA.

La lección de la vida nos confirma que sólo moviendo a millones de personas, podremos realmente ser capaces de encarar y resolver los problemas que agobian hoy a millones de personas.

Ejemplos como el de Evangelina Chamorro Díaz, la valerosa mujer de “La Tranquera”, que sobreviviera heroicamente a la tragedia, o la inmolación del oficial Antero Llaque Otero, que pereciera en el norte del país salvando vidas de niños y ancianos; son, de alguna manera, acicate para elevar la moral de nuestro pueblo en esta hora difícil.

La unidad a forjar, como se ha dicho, debe servir para salir adelante pero, sobre todo, para construir un nuevo país colmado de belleza y alegría, acorde con los sueños heroicos de nuestros antepasados.

Lima, 19 de marzo del 2017

El Colectivo de Dirección de CEDIS


Escrito por

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Prensa nacional de izquierda


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