reconoce sus orígenes

palabras de bienvenida Fernando González, el héroe de Cuba

HOMENAJE A FERNANDO GONZÁLEZ

Intervención en Auditorio Juan Santos Atahualpa. Miércoles 14 Octubre 2015

Publicado: 2015-10-14

Por GUSTAVO ESPINOZA M.

Queridos amigos: 

Cuando el 14 de enero de este año celebramos la Fiesta del Júbilo, programada con motivo de la liberación de los 5, dijimos: 

“Con esta bandera estuvimos en muchos lugares; en calles y avenidas; en ciudades y aldeas; en carreteras y puentes; en los ríos de la selva, y en montañas; en desiertos de la costa y en los contrafuertes andinos; en los más diversos rincones de la patria; hablando con millares de personas, llevando con nuestra voz, la demanda de justicia que salía de las prisiones de los Estados Unidos. Quisimos forjar, apenas, un granito de arena que integrara la inmensa playa de la solidaridad construida en el mundo”

Hoy, al dar los parabienes a Fernando, quien llega al Perú en representación de los 5, podemos decir que cuando se escriba la historia, y se aluda a la campaña mundial que se alzó en demanda de la libertad de estos héroes, ”el nombre del Perú lucirá en alto porque pusimos empeño en asegurar que así fuera”.

Este homenaje, suma mucho. Congresistas, dirigentes políticos, personalidades. También, quienes integraron el Comité Juvenil, el Núcleo de Intelectuales por los 5, que dirigieran Fanny, Arturo, Marcela, Hildebrando, escritores, periodistas, poetas. Y también SOLICUBA, y los Amigos de Cuba, las Casas de Amistad. Todos, en un solo puño, unido y de combate.

Recibir al héroe, es casi como vivir un sueño. Algo que se ha hecho realidad a trompicones, a partir de la fuerza de los pueblos. Algo que dejó de ser una esperanza, para tornarse en una demostración palpable que la dignidad y la justicia, se imponen cuando vienen bien envueltas en la bandera de los pobres.

Fernando acaba de llegar de Machu Picchu. Para llegar allí subió –para decirlo en palabras de Neruda “En la escala de la tierra / entre la atroz maraña de las selvas perdidas”. Pero encontró el rostro del pueblo que le dio la bienvenida. Ese pueblo que se alzó con Juan Santos Atahualpa y Tupac Amaru; que combatió con Melgar y los hermanos Angulo, que se sumó a los ejércitos libertadores en Junín y Ayacucho, que se inmoló con Grau, que pensó con José Carlos Mariátegui, que hizo poesía con César Vallejo.. Ese pueblo que se proyecta en las acciones cotidianas, en un país abatido, pero nunca doblegado.

Como bien dijo Gonzalo Rose, los peruanos de hoy miramos Machu Picchu, no por contemplarlo. Y es que colocados ante un desbaratado reto de la historia, nos vemos forzados a decirle al Sol, como los incas: “necesitamos menos belleza, padre / y más sabiduría”.

Fernando, entre nosotros, ha visto la fuerza telúrica de los peruanos: la luminosidad afectuosa de nuestras hilanderas; las arcillosas manos de los trabajadores; la lacerante mirada de nuestros niños con hambre; la angustia y la esperanza de nuestros jóvenes, empeñados en la lucha por un país mejor. Y ha podido percibir el rostro de un Perú que se construye en doloroso esfuerzo.

En el fondo, nuestro pueblo no es distinto a los otros pueblos de la tierra. En todas partes la lucha responde a un mismo signo. Y América Latina es un campo de batalla en el que se afirma la esperanza de millones. Aquí, el Bloqueo, Guantánamo, Puerto Rico, Venezuela. Todo, nos llama. José de San Martín y Simón Bolívar vuelven, en cada rincón del continente.

Para hacer frente a estas tareas, las semillas de la unidad están sembradas. Pero cultivarlas, alimentarlas y darles vida generosa, es tarea de cada uno de nosotros. Y hay que hacerlo bregando por objetivos mayores, por ideales elevados, por valores trascendentes. Será eso lo que habrá de permitirnos decir como Vallejo: “Perú del mundo / y Perú al pie del orbe; yo me adhiero!”.

Esta tarde Fernando continuará su periplo latinoamericano. Estuvo en Venezuela, Nicaragua, El Salvador; en el Ecuador y en Bolivia con el “Che” y su memoria. Hoy está con nosotros y mañana más al sur, en el Chile de Víctor Jara y Salvador Allende. A todos, trasmite el mismo mensaje: amor a la vida, fuerza solidaria, unidad combativa, victoria segura. Y con todos, dirá siempre: PATRIA O MUERTE…

¡Muchas gracias…!

Lima, 14 de diciembre del 2015


Escrito por

nuestrabandera

Prensa nacional de izquierda


Publicado en

Nuestra Bandera

Prensa nacional de izquierda