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uNA DIFERENCIA QUE MARCA ESTILOS DE POLÍTICA Y DOMINIO DEL PODER

PERU. LA DISPUTA ENTRE CASTILLA Y VELARDE

Publicado: 2014-04-25

LA DISPUTA ENTRE CASTILLA Y VELARDE

Por FRANCESCA EMANUELE

Una singular disputa ha estallado públicamente esta semana entre el ministro de Economía y Finanzas, Luis Miguel Castilla, y el presidente del Banco Central de Reserva, Julio Velarde, sobre la conducta de la política monetaria del banco. Generalmente, este tipo de enfrentamientos se dan fuera del ámbito público. Además, suelen tratarse de cuestiones que a la mayoría de personas no les interesan particularmente, o que simplemente escapan de su conocimiento. Sin embargo, los temas de política macroeconómica, a pesar de que no tengan mucha popularidad, implican decisiones que afectan la vida y el sustento de la gente del Perú.

Castilla criticó a Velarde por hacer que el Banco Central de Reserva intervenga en el mercado cambiario con el fin de evitar que la moneda peruana se aprecie demasiado frente al dólar. Por su parte, el ministro Castilla dice preferir dejar que el sol fluctúe libremente respecto al dólar, sin que haya ninguna intervención del Banco Central de Reserva. Si se hiciese lo que plantea el ministro de Economía, el resultado sería que tendríamos una moneda más inestable.

Desde la perspectiva de la economía, Velarde presenta una explicación de peso para argumentar la estabilización del sol: si el sol se apreciase demasiado respecto al dólar (y a otras monedas), entonces las importaciones se harían artificialmente baratas y podrían dañar la producción doméstica que tiene que competir con las importaciones. Esto no solo sería negativo para los productores locales, sino también para los exportadores, pues haría que sus bienes fuesen más caros en otros mercados. Asimismo, como he dicho anteriormente, la fluctuación libre del sol frente al dólar, convertiría al sol en una moneda inestable, lo que dificulta que las empresas planifiquen e inviertan.

Perú se encuentra en una mejor situación teniendo un tipo de cambio estable y competitivo; y es de aplaudir que el Banco Central establezca esta política como uno de sus objetivos. Sin embargo, en la doctrina neoliberal, existe un común y errado argumento que sostiene que el Banco Central únicamente debe ocuparse de la inflación, y dejar que el tipo de cambio vaya a donde le venga en gana. Pero este argumento — basado en premisas fundamentalistas de mercado— es esgrimido por gente que no se preocupa por el desempleo o el desarrollo de la economía.

La disputa entre Castilla y Velarde plantea otras cuestiones, tales como quién debe decidir estas importantes políticas económicas. Una posición errada, que la mayoría de los economistas sostienen, es que el Banco Central debe ser independiente del Ministerio de Economía o del Poder Ejecutivo en su conjunto. Si bien en el caso peruano el Banco Central tiene actualmente la política correcta, por lo general es negativo que el Banco Central sea independiente del gobierno. Y yo me pregunto, ¿por qué el Banco Central no tendría que ser responsabilidad del gobierno electo? De hecho, debería serlo. De lo contrario, estaríamos diciendo que todas las demás políticas públicas: incluido el presupuesto, políticas de medio ambiente, exterior, y demás, deberían ser establecidas por organismos “independientes” que no son responsables ante el electorado. Por supuesto, esto es inadmisible en una democracia; y demuestra que no hay razón alguna por la que sostener que la política monetaria no debería ser responsabilidad del Gobierno.

Las políticas macroeconómicas, a las que pocas personas prestan atención, pueden tener un gran impacto en la vida de todos. Afortunadamente para el Perú, durante alrededor de la última década, la política macroeconómica establecida ha sido razonable, haciendo que el país se constituya como una de las economías de más rápido crecimiento en América Latina. No obstante, el gran problema es que los gobiernos peruanos no han aprovechado el crecimiento económico para implementar programas que provean de nuevas oportunidades para la población con menores recursos; como sí se ha hecho — en mayor o menor medida— en los países con gobiernos de izquierda: Argentina , Brasil, Ecuador , Bolivia , Venezuela y Uruguay. Estos han incrementado el acceso a los servicios de salud, a la educación, a la vivienda; además de tomar otras medidas como el aumento de los salarios mínimos para asegurar que todo el mundo se beneficie del crecimiento económico.

Es innegable que los índices de pobreza en el Perú se han reducido, producto en gran parte del crecimiento económico. Aun así, tenemos que soportar terribles desigualdades como el hecho de que la pobreza en zonas urbanas esté alrededor del 15%, y en las zonas rurales supere el 50%.

El gobierno del Perú tiene que hacer mucho más para garantizar que la población comparta los beneficios del crecimiento económico. El gobierno peruano debe cumplir con lo prometido, para lo que tiene que desembarazarse de personajes que intentan aplicar sus dogmas neoliberales sin importarles el desarrollo, el desempleo y las desigualdades sociales. Espero que usted tenga en mente muchos nombres de los que prescindir.


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